En 1905, los marinos del acorazado Príncipe Potemkin, se amotinan cuando van a ser ejecutados por negarse a comer carne podrida, y toman el mando del barco. En el pueblo de Odesa, los habitantes celebran el arribo del acorazado en apoyo a los amotinados, pero las tropas del Zar los diezman en las escaleras frente al puerto de la ciudad. Desde alta mar, los cañones disparan contra los soldados, y los marinos se preparan para una batalla contra la flota oficial.
El acorazado Potemkin al igual que muchos films rusos del periodo eran encargos o estaban supervisados por el gobierno y más concretamente por Lenin, quien dijo que «De todas las formas de arte, el cine es para nosotros la más importante».
Basada en los hechos reales, la película esta narrada con soberbia maestria por el padre del cine ruso, uno de los grandes maestros del cine. Pese a ser este un trabajo "propagandistico", no deja de ser una clase magistral sobre el montaje, el movimiento de la cámara y la narración, con escenas míticas como la de la escalera de Odessa, que sería después copiada como esquema para resolver secuencias de acción por infinitud de directores (Brian de Palma, Los Intocables de Elliot Ness). Técnicamente, una película a años luz de lo que en aquellos momentos se hacia. Es una película fundamental en la historia del cine, estando siempre de las primeras en todas las listas de las mejores películas de la historia del cine.
A principios del pasado s. XX, el arte sufrió muchísimos cambios (evoluciones) en todos sus ámbitos, centrándonos en lo estrictamente cinematográfico es la época en que nace el movimiento expresionista, Griffith rueda con pocos años de diferencia obras capitales como El nacimiento de una nación e Intolerancia, en la URRSS Dziga Vertov comienza sus experimentos de cine-ojo y Pudovkin y Eisenstein firman películas que sentaran las bases del lenguaje cinematográfico. Este breve listado de cambios que se produjeron en el arte a principios de siglo es extrapolable a la situación económica, social y política del mundo en esa época. No es de extrañar, pues el arte desde siempre ha sido el reflejo de la sociedad en el que se desarrolla.
Los grandes cambios en la historia de la humanidad y mucho mas en el siglo XX, por desgracia, siempre han sido consecuencia de guerras, revoluciones o incluso exterminios. Y eso es en gran parte de lo que trata el film de Eisenstein y el tratamiento que le da a la guerra, sobre la revolución de un grupo de hombres frente al poder establecido que les oprimía. El inicio de la Revolución Rusa que termino con el poder zarista y que dio paso al comunismo.
Dividida en cinco cápitulos, la película sigue las líneas básicas de la narrativa cinematográfica en la que se parte de una situación insostenible, ante la que se produce una reacción, el alzamiento de la masa y se llega a un final reconciliador y utópico que ilustra el triunfo de la revolución. En el film de Eisenstein esa idea de revolución como motor para el cambio esta trazada bajo la mirada épica, el romanticismo y la justificación. Los planos enfatizados por Eisenstein a través del montaje en los que se muestra la crueldad del enemigo sirven para crear, magnificar y demostrar la sensación de situación insostenible en la que vivía el pueblo ruso durante la época zarista.
El acorazado Potemkin es un film que manifiesta la visión de la guerra que tiene su autor, a pesar de que fue un encargo, como hemos manifestado anteriormente. Con esto no pretendemos juzgar si el film responde a lo que llamamos “cine de autor” porque es evidente que si, pero este echo viene a consecuencia de las formas cinematográficas empleadas por Eisenstein entre las que destaca el montaje. A través de cierto tipo de encuadres, una herramienta más sutil que el montaje, Eisenstein incide en la idea de la maldad de los soldados zaristas o los oficiales del Potemkin, sobretodo cuando debe encuadrarlos, mostrándoles siempre sin cabeza, a través de sombras aterradoras...deshumanizándoles. Y es ahí donde se puede extraer algo personal de un film de encargo. Eisenstein podría haberse limitado a la espectacularidad y efectividad evidente del montaje opta también por dar una visión personal del hecho a través de sutilezas propias de quien es conocedor de que un encuadre vale mas que mil palabras, y que de un encuadre unido a otro con una pizca de criterio y un mucho de genialidad surgen obras de arte.
Con el Acorazado Potemkim, Eisenstein sienta las bases del lenguaje cinematográfico y el montaje a través del uso paralelo de primeros y medios planos sin apenas movimiento de cámara para crear un tiempo y un espacio artificial que contribuye al elemento dramático de la acción y culmina con la masacre de la escalinata. Un estudio detallado de los planos nos revela como se utiliza el primer plano para destacar una serie de personajes con los que el público acaba identificándose (el médico, el cura, la madre, siempre presente en el cine soviético como símbolo de la revolución). Personajes a los que diferencia de la masa, por otro lado auténtica protagonista de la historia.
A pesar de prescindir casi por completo de símbolos en esta primera fase de su filmografía, las aguas agitadas del comienzo, presagian una revuelta inminente. Los gusanos podrían identificarse con los marineros que antes o después morirán yendo a parar a lo mismo por lo que empieza la revuelta. Los leones de piedra quizá sean el símbolo más evidente con que cuenta la película, utilizados por Einsenstein para ilustrar el despertar y la furia del levantamiento capaza de derrocar a las tropas zaristas y comenzar una nueva etapa en la historia del país. Los planos generales aluden a la masa, entiendo como masa, al pueblo oprimido y anónimo, pero con el poder y la fuerza que nace de la unión de ese pueblo. Antes del ajusticiamiento de los marineros y después de franquear los buques zaristas, se pone de manifiesto la fuerza de esa consigna, con una serie de planos vitales en ese punto del film, donde se marca de cierta manera el tiempo y el ritmo de la posterior narración.
Mucho se ha escrito y dicho sobre la importancia del filme de Eisenstein para la consolidación del arte cinematográfico. Potemkin constituye una fusión integral de forma y contenido, en la que la imagen genera significados múltiples en la mente del espectador. Esta capacidad del medio cinematográfico para estimular intelectualmente al público había sido explorada con cautela hasta la llegada de Eisenstein. A partir de Potemkin, el cine alcanzó un grado superior en sus capacidades expresivas y se estableció firmemente como el séptimo arte.
El Expresionismo es una corriente artística que busca la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva.
Revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.
El fin es potenciar el impacto emocional del espectador distorsionando y exagerando los temas. Representan las emociones sin preocuparse de la realidad externa, sino de la naturaleza interna y de las impresiones que despierta en el observador. La fuerza psicológica y expresiva se plasma a través de los colores fuertes y puros, las formas retorcidas y la composición agresiva. No importa ni la luz ni la perspectiva, que se altera intencionadamente.
De hecho la primera película considerada como expresionista es "El gabinete del Doctor Caligari" de Robert Wiene, aparecida en 1919, casi diez años después a los primeros pasos expresionistas en el campo de la pintura. Esta película de crímenes y locura fue en su estreno un gran éxito e incluso considerada como la mayor aportación europea al arte cinematográfico, sin embargo hoy generalmente se admite que el mayor mérito de la cinta reside en el aspecto plástico expresionista del que fueron responsables Hermann Warm, Walter Reimann y Walter Rohrig, así como la actuación de Werner Krauss(Caligari) y Conrad Veidt(El sonámbulo asesino Cesare). Otras películas emblemáticas del cine expresionista alemán son "El Golem"(1922) de Paul Wegener y Henrik Galeen,"Nosferatu, una sinfonía de horror"(1922) de Murnau, y "El hombre de las figuras de cera"(1924" de Paul Leni. En las dos primeras existe ya un alejamiento a la plástica distorsionada extrema del Doctor Caligari, fruto de la evolución del expresionismo que sustituye los decorados pintados y el uso casi teatral del estudio por los decorados corpóreos y escenarios naturales y una utilización mas sutil del expresionismo.
El acorazado Potemkin al igual que muchos films rusos del periodo eran encargos o estaban supervisados por el gobierno y más concretamente por Lenin, quien dijo que «De todas las formas de arte, el cine es para nosotros la más importante».
Basada en los hechos reales, la película esta narrada con soberbia maestria por el padre del cine ruso, uno de los grandes maestros del cine. Pese a ser este un trabajo "propagandistico", no deja de ser una clase magistral sobre el montaje, el movimiento de la cámara y la narración, con escenas míticas como la de la escalera de Odessa, que sería después copiada como esquema para resolver secuencias de acción por infinitud de directores (Brian de Palma, Los Intocables de Elliot Ness). Técnicamente, una película a años luz de lo que en aquellos momentos se hacia. Es una película fundamental en la historia del cine, estando siempre de las primeras en todas las listas de las mejores películas de la historia del cine.
A principios del pasado s. XX, el arte sufrió muchísimos cambios (evoluciones) en todos sus ámbitos, centrándonos en lo estrictamente cinematográfico es la época en que nace el movimiento expresionista, Griffith rueda con pocos años de diferencia obras capitales como El nacimiento de una nación e Intolerancia, en la URRSS Dziga Vertov comienza sus experimentos de cine-ojo y Pudovkin y Eisenstein firman películas que sentaran las bases del lenguaje cinematográfico. Este breve listado de cambios que se produjeron en el arte a principios de siglo es extrapolable a la situación económica, social y política del mundo en esa época. No es de extrañar, pues el arte desde siempre ha sido el reflejo de la sociedad en el que se desarrolla.
Los grandes cambios en la historia de la humanidad y mucho mas en el siglo XX, por desgracia, siempre han sido consecuencia de guerras, revoluciones o incluso exterminios. Y eso es en gran parte de lo que trata el film de Eisenstein y el tratamiento que le da a la guerra, sobre la revolución de un grupo de hombres frente al poder establecido que les oprimía. El inicio de la Revolución Rusa que termino con el poder zarista y que dio paso al comunismo.
Dividida en cinco cápitulos, la película sigue las líneas básicas de la narrativa cinematográfica en la que se parte de una situación insostenible, ante la que se produce una reacción, el alzamiento de la masa y se llega a un final reconciliador y utópico que ilustra el triunfo de la revolución. En el film de Eisenstein esa idea de revolución como motor para el cambio esta trazada bajo la mirada épica, el romanticismo y la justificación. Los planos enfatizados por Eisenstein a través del montaje en los que se muestra la crueldad del enemigo sirven para crear, magnificar y demostrar la sensación de situación insostenible en la que vivía el pueblo ruso durante la época zarista.
El acorazado Potemkin es un film que manifiesta la visión de la guerra que tiene su autor, a pesar de que fue un encargo, como hemos manifestado anteriormente. Con esto no pretendemos juzgar si el film responde a lo que llamamos “cine de autor” porque es evidente que si, pero este echo viene a consecuencia de las formas cinematográficas empleadas por Eisenstein entre las que destaca el montaje. A través de cierto tipo de encuadres, una herramienta más sutil que el montaje, Eisenstein incide en la idea de la maldad de los soldados zaristas o los oficiales del Potemkin, sobretodo cuando debe encuadrarlos, mostrándoles siempre sin cabeza, a través de sombras aterradoras...deshumanizándoles. Y es ahí donde se puede extraer algo personal de un film de encargo. Eisenstein podría haberse limitado a la espectacularidad y efectividad evidente del montaje opta también por dar una visión personal del hecho a través de sutilezas propias de quien es conocedor de que un encuadre vale mas que mil palabras, y que de un encuadre unido a otro con una pizca de criterio y un mucho de genialidad surgen obras de arte.
Con el Acorazado Potemkim, Eisenstein sienta las bases del lenguaje cinematográfico y el montaje a través del uso paralelo de primeros y medios planos sin apenas movimiento de cámara para crear un tiempo y un espacio artificial que contribuye al elemento dramático de la acción y culmina con la masacre de la escalinata. Un estudio detallado de los planos nos revela como se utiliza el primer plano para destacar una serie de personajes con los que el público acaba identificándose (el médico, el cura, la madre, siempre presente en el cine soviético como símbolo de la revolución). Personajes a los que diferencia de la masa, por otro lado auténtica protagonista de la historia.
A pesar de prescindir casi por completo de símbolos en esta primera fase de su filmografía, las aguas agitadas del comienzo, presagian una revuelta inminente. Los gusanos podrían identificarse con los marineros que antes o después morirán yendo a parar a lo mismo por lo que empieza la revuelta. Los leones de piedra quizá sean el símbolo más evidente con que cuenta la película, utilizados por Einsenstein para ilustrar el despertar y la furia del levantamiento capaza de derrocar a las tropas zaristas y comenzar una nueva etapa en la historia del país. Los planos generales aluden a la masa, entiendo como masa, al pueblo oprimido y anónimo, pero con el poder y la fuerza que nace de la unión de ese pueblo. Antes del ajusticiamiento de los marineros y después de franquear los buques zaristas, se pone de manifiesto la fuerza de esa consigna, con una serie de planos vitales en ese punto del film, donde se marca de cierta manera el tiempo y el ritmo de la posterior narración.
Mucho se ha escrito y dicho sobre la importancia del filme de Eisenstein para la consolidación del arte cinematográfico. Potemkin constituye una fusión integral de forma y contenido, en la que la imagen genera significados múltiples en la mente del espectador. Esta capacidad del medio cinematográfico para estimular intelectualmente al público había sido explorada con cautela hasta la llegada de Eisenstein. A partir de Potemkin, el cine alcanzó un grado superior en sus capacidades expresivas y se estableció firmemente como el séptimo arte.
El Expresionismo es una corriente artística que busca la expresión de los sentimientos y las emociones del autor más que la representación de la realidad objetiva.
Revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.
El fin es potenciar el impacto emocional del espectador distorsionando y exagerando los temas. Representan las emociones sin preocuparse de la realidad externa, sino de la naturaleza interna y de las impresiones que despierta en el observador. La fuerza psicológica y expresiva se plasma a través de los colores fuertes y puros, las formas retorcidas y la composición agresiva. No importa ni la luz ni la perspectiva, que se altera intencionadamente.
De hecho la primera película considerada como expresionista es "El gabinete del Doctor Caligari" de Robert Wiene, aparecida en 1919, casi diez años después a los primeros pasos expresionistas en el campo de la pintura. Esta película de crímenes y locura fue en su estreno un gran éxito e incluso considerada como la mayor aportación europea al arte cinematográfico, sin embargo hoy generalmente se admite que el mayor mérito de la cinta reside en el aspecto plástico expresionista del que fueron responsables Hermann Warm, Walter Reimann y Walter Rohrig, así como la actuación de Werner Krauss(Caligari) y Conrad Veidt(El sonámbulo asesino Cesare). Otras películas emblemáticas del cine expresionista alemán son "El Golem"(1922) de Paul Wegener y Henrik Galeen,"Nosferatu, una sinfonía de horror"(1922) de Murnau, y "El hombre de las figuras de cera"(1924" de Paul Leni. En las dos primeras existe ya un alejamiento a la plástica distorsionada extrema del Doctor Caligari, fruto de la evolución del expresionismo que sustituye los decorados pintados y el uso casi teatral del estudio por los decorados corpóreos y escenarios naturales y una utilización mas sutil del expresionismo.
La obra maestra es sin duda Nosferatu. Murnau logra crear una atmosfera inquietante sin recurrir al aparato escenografico distorsionado y antinaturalista del primer cine expresionista. Por último,y aunque mas tardía, mas radical en su expresionismo es "El hombre de las figuras de cera". El propio Leni afirmaba: "He intentado crear unos decorados tan estilizados que marginen cualquier referencia a la realidad. lo que la cámara percibe no es la realidad externa, sino la de los acontecimientos internos, que resulta mas profunda, efectiva y conmovedora que la que vemostodos los días". Se ha dicho que el cine expresionista alemán era un reflejo de la tension social que se vivía tras el Armisticio, y que habria de conducir a la llegada del nazismo al poder.

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